Bang bang... He shot me down, bang bang... I hit the ground, bang bang... That awful sound, bang bang... My baby shot me down...
sábado, 22 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
El orden de la naturaleza

Craig Venter, bioquímico y empresario que echó leña al fuego de la carrera por la decodificación del genoma humano, acaba de llevar a cabo lo que planteó hace ahora ocho años cuando anunció que se proponía crear una forma de vida.jueves, 20 de mayo de 2010
Perplejidad virtual
lunes, 17 de mayo de 2010
Georgette Agutte
Georgette Agutte fue una pintora francesa. Nació en París un día como hoy, el 17 de mayo de 1867 y murió en Chamonix el 5 de septiembre de 1922. Ese día, tras la muerte de su marido escribió en una nota antes de suicidarse : "Voilà douze heures qu’il est parti. Je suis en retard" (Hace doce horas que se fue, llego tarde).Hija del pintor Jean Georges Agutte, en 1893 entra en el taller de Gustave Moreau como oyente, de él conservará su libertad de espíritu y su independencia. Conoce, entre otros, a Matisse y Georges Rouault. Artista inconformista, sería la única mujer en la École nationale supérieure des Beaux-Arts. Representante del fauvismo y escultora, su taller estaba en Bonnières-sur-Seine.En 1888, se casó con el crítico de arte Paul Flat. Tras su divorcio en 1894, se vuelve a casar con Marcel Sembat en 1897. A partir de 1904, expone en los Salons des Indépendants y participa en el Salon d'Automne, donde también expone a menudo.
sábado, 15 de mayo de 2010
Semillas #1
Acabo de ver Michael Clayton, la película de 2007 claro, y me encanta, sí. Ese plano final de George Clooney (de más de dos minutos, arriba lo tenéis): acaba de coger el taxi amarillo tan neoyorkino. Ese plano final del rostro relajado de Clooney: ese guapo hombre maduro, ese rostro trabajado para seducir, con sus ojeras, su mirada perdida mientras el taxi avanza por las glamourosas calles de NY. Ese plano secuencia final: el rostro de Clooney pasando de la seriedad del que ha hecho lo debido para acabar con una sonrisa agazapada, tiene muchos matices aunque no todos: la comisura apenas elevada y, por fin, una amplia sonrisa del que lo ha ganado todo honestamente.
Luego están los créditos, voy leyéndolos sin sorpresa, me gusta leer y me gusta leerlos; y veo el nombre del director (el prestigioso Tony Gilroy ), la fotografía a cargo de , Robert Elswit, la música de James Newton Howard, el equipo al completo… veo la dirección de casting, por fin el primer nombre femenino!!!, Ellen Chenoweth, veo que estamos hechas para el casting… Es una película conmovedora, sin duda, bien realizada, que gusta, los americanos son capaces de tirar a dar contra sus propias instituciones. Es además ecologista, pro derechos humanos y tantas cosas más… es la segunda vez que la veo, sí, pero ahora… pienso en el personaje femenino, esa actriz que hizo el memorable papel de Orlando, una actriz de culto, la elegante Tilda Swinton y me asalta la pregunta, ¿cómo ha podido aceptar un papel así? Sí, puede que le pasara lo que a mí la primera vez, o tal vez no. Pero puede que el papel le resultara redondo en su maldad femenina intrínseca, que esa soltera ejecutiva madura, adicta al trabajo, esa soltera histérica casi una criminal y asesina que toma las decisiones más duras y sucias y que carga con las culpas de toda una corporación de ricos magnates, como “una jesucrita” pervertida, le resultara irresistible. Y lo entiendo, entiendo que estamos atrapadas en muchas cosas, que la profesión te exige retos y que por otro lado una buena película y un tío bueno son factores determinantes. Pero un papel como ése...
El problema, para mí, son las semillas (Semillas del maldad, como la otra película?). Semillas que siguen cayendo, navegando en la masa gris de nuestro consciente, penetrando la masa blanda de nuestros horizontes cognitivos, de todas, de todos, y así avanzamos hacia otros laberintos; los mismos modos, lo mismo.
viernes, 14 de mayo de 2010
Desaparecida en mayo
Dalida murió el 3 de mayo de 1987 como consecuencia de una sobredosis de somníferos, en su casa de la rue d´Orchampt nº 11 bis, sita en el parisino barrio de Montmartre. Contaba 54 años. Seguía así la senda que también habían seguido sus tres grandes amores. Junto a su cuerpo se encontró una nota de despedida: "Pardonnez-moi, la vie m'est insupportable". Está enterrada en la capital francesa, en el cementerio de Montmartre.La muerte de Dalida dejó en shock a Francia entera; en los funerales, Claude Manceron (oficialmente en nombre del presidente de la República, François Mitterrand, del que se decía era su amante) la saludó diciendo: «Yolanda, adiós. Dalida, gracias».
jueves, 13 de mayo de 2010
Nacida en mayo

Por ejemplo, Rusia ha tenido "chi" (sopa de col), "ujá" (sopa de pescado), "pojliobka" (sopa de todo), "sielanka" (sopa campesina), "botviñia" (sopa fría de hojas de remolacha), "okrochka" (sopa de vegetales de primavera). Ahora llegaron el "bullion", el consomé e incluso la simple "sopa". Había menos, ahora tenemos más. ¿No es bueno?
Pero alguien piensa que todas las palabras viejas deberían ser borradas de nuestras memorias, que sólo una palabra, sopa, debería permanecer. Sopa; sopa en general, sin variaciones. Todo lo que comemos con una cuchara es sopa; todo lo que comemos con un tenedor, no es sopa. En todos nuestros menús tenemos sopa, sólo eso.
Olviden lo que hasta ahora conocen, nunca recuerden, nunca intenten descubrir lo que podrían significar palabras como "gazpacho" o "bouillabaisse". No pregunten qué ingredientes se usan para preparar esos platillos. No necesitan saber todo eso. De hecho, ¿por qué preocuparse por el extranjero gazpacho? Olvídense incluso de la simple diferencia entre "chi" (sopa de col) y el "borch" (sopa de remolacha con carne). No hay ninguna diferencia. "Ujá" (sopa de pescado), ¿qué es "ujá"? Teniendo tantos tipos de pescado disponible, mejor eliminemos la palabra. ¿Por qué usar un nombre si tenemos un producto?
Dejemos que todos esos conceptos desaparezcan, se evaporen; dejemos sólo que "sopa" se quede; cómanla, eso es todo. La ropa, también, es genérica en la Rusia actual, como en la China de Mao: una fatiga azul. Vivamos en "kjruchobas" (edificios uniformes de cinco pisos construídos entre 1950 y 1960 durante el liderazgo de Khrushchev). Que todos los hombres sean Sachas y todos las mujeres sean Natachas. Si necesitamos llamarles podemos decir un simple "¡Ey!".
Bajo el capitalismo de mercado libre podemos, por fin, después de tanto, vivir el ideal comunista. "¡Toda la nación soviética como un solo hombre!" Excelentes sinónimos como "bueno, bello, valioso, positivo, hermoso, excepcional, super, encantador, mágico, adorable, notable, intrigante, entretenido, tentador, incomparable, atractivo, impresionante, divino", están despareciendo. ¿Qué tenemos hoy en día? Sólo "krutoi" ( cool ), o "kliovyí" (caliente).
Es en verdad cool , por ejemplo, expresarse usando palabras de una sola sílaba, adoptadas selectivamente de entre todos los tesoros de la lengua inglesa. En este preciso instante su autora está observando con disgusto una caja de cartón en la que algún estadounidense escribió: "Parm Plus! New Improved Taste" (Parm Plus! Nuevo sabor mejorado). Claro, lo que él en realidad quería decir es: "Esta caja contiene queso parmesano, el cual gracias a los nuevos ingredientes que se le han añadido es infinítamente mejor que otros quesos producidos por nuestros corrompidos competidores".
Esa cirugía resultó en la amputación de una parte perfectamente saludable de la palabra "parmesano", añadiendo el vacío pero pomposo sufijo "plus". Consideren esa acción como una cirugía en la que se reemplaza una pierna saludable con un miembro artificial.
Alguna fuerza inexplicable e insuperable hace que nuestros periodistas (especialmente del tipo joven que trabaja en televisión o en radio) recorten grupos enteros de sufijos rusos y los tiren a la basura. El "Blef-klub" ( Bluff Club ) es transmitido, por ejemplo, en la TV "Kultura". Sus presentadores y productores parecen sordos a las nauseabundas connotaciones que la palabra "blef" ( bliov ) tiene en ruso, como vómito, náusea y enfermedad.
Debemos recordar que a pesar del FMI, el Banco Mundial y todos los fenómenos económicos de mercado que hemos experimentado en la última década, el pan ruso no puede hornearse al estilo extranjero. La economía de sonidos y palabras no funciona para el idioma ruso. Al usar modelos del habla inglesa ya no logramos el flujo lento y secuencial del torrente lingüístico ruso, sino una competencia de asmáticos.
La nueva generación, al parecer, prefiere nuevos modelos de intercambio verbal, no tan encantadores como en el pasado, pero perfectamente adecuados a la simple comunicación requerida en el simplificado mundo actual. En todas partes las personas se quejan de cómo los adolecentes gruñen y no hablan. Aquí en Rusia, gruñir parece ser lo único que ahora hacemos. Así es como suena una típica conversación rusa moderna.
Una escena en un restaurante:
Cliente: Quiero sopa.
Mesero: Aquí está la sopa.
C: ¿Está "caliente" ( kliovyí ) la sopa?
M: Kliovyí plus .
C: (comiendo) ¡¿Eh?!
M: ¿Mhhh?
C: La sopa no está "caliente".
M: ¿No? ¿No es Kliovyí ? Entonces es cool ( kruta ).
C: No es cool. ¡Fuera con la sopa!
M: Bueno, es un dólar.
C: ¡Vete al demonio! Aquí tienes un rublo plus.
M: ¡Eh! ¡El Rublo es una mierda! ¡Dame un dólar!
C: ¡No!
M: ¡Te voy a dar un ojo morado plus! ¡Dame un dólar!
C: ¡Aquí tienes! (golpea al mesero en el ojo)
M: ¡Mmmh!
C: Me ahorré un dólar (sale corriendo).
Ese lenguaje puede ser usado no sólo por el tipo de persona masculino y silencioso, sino también por las bellas damas platicadoras. Aquí está una escena en un salón de belleza (basada en una historia real).
Entra una dama con una revista de modas.
Peluquera: ¿Y?
Dama: Un corte.
P: ¿Cómo?
D: Como está aquí. Corte "Boxer".
P: (Aprobando) El "Boxer" es cool ( kruta ).
D: Y...
P: ¿Y qué tal estuvo Chipre?
D: (Animándose) Oh, Chipre estuvo cool. Playa, bar, todo plus; jugo , ginebra , bebida. En la noche: el esposo a la ducha, la hija afuera, aquí está el griego Max: knock-knock, entonces sexo, pastel, dólares, rán tán tán. Y ya.
En este punto la autora escapa corriendo, desesperada, en busca de los pocos rusos que todavía conversan en su idioma natal.
(Traducido del inglés por Martín Hernández K. )

