miércoles, 1 de julio de 2026

Metadatos y un estilo risueño (Crónicas de N)


(Remedios Varo, 1960)

Ciertos restos de normas de un antiguo pueblo planetario, recopiladas por un gobernante bravucón hace muchos siglos, mezcladas después con ritos esotéricos y envueltas en farragosos volúmenes de oscuros intérpretes, forman aquella tradición de opiniones que en una gran parte de nuestro país recibe el nombre de principios. Y es cosa común y no menos funesta ver en nuestros días que una opinión de Tal, un uso antiguo señalado por Cual, un parecer sugerido con irritable petulancia viril por Mach, sean reglas obedecidas con satisfacción por quienes deberían analizar lo que se dice con prudencia. 
 
Estas heces de los siglos más bárbaros forman parte por desgracia de los metadatos de nuestro sistema (o más bien subsistema que tiende a delictivo), cuyos desbarajustes se intentan imponer a la gente vendiendo felicidad, bienestar o igualdad de género, con un estilo risueño, o digámoslo así, simpático, feliz, que espanta “a la más pintada”, es decir, (casi) a cualquiera. 
 
La feminista aplicada ha hincado los codos durante bastante tiempo rastreando entre tantísimos datos sobre datos para encontrar contexto, de modo que se pueda averiguar la ingenua verdad escondida en esa maraña de archivos específicos; descubrir la dulzura y la humanidad sumergidas entre tanta marea. 
 
Enfrascada en la cosa hace, por ejemplo, una búsqueda en la categoría estructural de los metadatos y encuentra por doquier una frase brillante conocida, “lo personal es político”, que viene a señalar a bote pronto cómo en tantas esferas se ejerce el control y el poder. Temblores androcéntricos le recorren el cuerpo: todo conocimiento está amenazado por lluvias de ideas-preguntas que arañan los principios morales, todo entendimiento alude al sentido, a la experiencia. Muy bien, muy bien... pero ¿cómo se erradican las lógicas patriarcales?, ¿por qué no hay una presidenta en el gobierno?, ¿por qué los presidentes deben estar casados (con mujeres)?, ¿qué papel ha de jugar la esposa de un presidente de gobierno?

La feminista afanosa debe interrumpirse. Se colapsa, no hay tiempo de repente para tanta penetración, “no le da la vida” ni las ganas. Eso sí, para cortar por lo sano los temblores maléficos y las arenas movedizas de las estructuras sociales, necesita una búsqueda avanzada en la episteme de la metainformación: ¿por qué el fin justifica los medios?

Y, por otra parte, ¿cuál es el fin?

sábado, 27 de junio de 2026

Nadie ríe el último (Crónicas de N)



(Jacob Cornelisz van Oostsaen [atrib.], 1500 aprox.)

Se lee que hay que “sentir lo que no se ve” aludiendo a cuestiones de alimentación, aunque puede ser aplicado a otros ámbitos.

Se lee que las chicas agitan el “furor-bi” porque las experiencias con algunos hombres las dejan medio agotadas y deciden fluir, en este caso sinónimo de huir de semejantes "prendas".

Se lee que “cuando uno no tiene lo que quiere, debe querer lo que tiene”.

Se lee que, en una ciudad cualquiera, una niña iba de la mano de su madre por un parque con dos paseos paralelos y entre la arboleda avanzaban tres hombres. La madre apretó la mano de la niña y tiró con brusquedad para obligarla a cambiar al otro paseo. Las caras varoniles se llenaron de dientes resplandecientes, risueños, y la pequeña comprendió al instante que debía seguir a su madre.

Es lo que tiene la risa, esa mueca, es un enigma desplegado en el rostro. Pero se dice que también libera hormonas. Tanto hay que decir sobre la risa y la sonrisa… Ábalos sonriendo a sus anchas porque quien es socialista es feminista. Salazar agitando la entrepierna entre risitas ante las mujeres sentadas en sus puestos de trabajo, Sánchez enseñando su dentadura casi perfecta al afirmar que es el presidente del partido más feminista de la historia, Zapatero con amplia sonrisa protectora hacia sus hijas, las joyas de su corona.

Lexicológicamente hablando, se descojonan.

Porque reír es un buen desahogo y excelente sin duda para la salud.

La pregunta es qué piensan las mujeres, incluidas las secretarias abnegadas que entregan su vida a su jefe como si el tiempo no hubiera pasado; el tiempo detenido como piedra angular del engranaje vital. De qué manera sonríen las mujeres del y desde el poder.


viernes, 16 de septiembre de 2022

De Nebrija a Rosalía: la lengua española on fire

https://www.jotdown.es/2022/09/nebrija-rosalia-lengua-espanola-on-fire/


martes, 30 de agosto de 2022

La carne inmortal de Mary Wollstonecraft Shelley | Zero Grados

Un repaso por la obra de Mary Wollstonecraft Shelley, publicado en Zero Grados cuando se cumplían 223 años del nacimiento de la autora de Frankenstein o el moderno Prometeo. Ahora, 2 años después, sigue vigente y la recordamos. 

La carne inmortal de Mary Wollstonecraft Shelley

Doscientos veinticinco años después de su nacimiento