Mucho indigna el 7 de julio: el horror del asesinato de
Nagore Laffage en el mismo día y mes de 2008; el horror de un asesino condenado
“homicida” por un jurado popular; el horror de los treinta y seis golpes, la rotura
de la mandíbula y el cráneo de Nagore; el horror de que el asesino esté suelto vinculado
de algún modo a la profesión médica o psiquiátrica; el horror de que fuera
precisamente en los sanfermines, espanto de fiesta veraniega que ataca sin piedad todos
los años. Ultrajente, pocas cosas han cambiado...
Se lee que en opinión de la ministra de Igualdad del
Gobierno, hombres y mujeres pertenecen a especies distintas, ¿es esta la respuesta tolerable de una ministra de Igualdad o es la necedad a voleo de quien escribe los discursos cuando invitan a un congreso?
